09.10.2019

Ni todo está perdido

Compartimos la proclama del Colectivo "Ni todo está perdido" leída en la actividad "Algo más que miedo" del 5 de octubre.

El 5 de octubre realizamos junto a Colectivo Catalejo un encuentro para conocer las experiencias de quienes eligen caminos alternativos a la violencia. 

En esa actividad Dylan representó al Colectivo Ni todo está perdido compuesto por personas que habitan en la calle y leyó una proclama que redactaron en forma colectiva. 

Compartimos aquí sus palabras:

Somos el Colectivo Ni Todo Está Perdido. Un grupo de personas que lucha y necesita luchar, pensarse, crear nuevos sueños.

Lo conformamos en su mayoría, personas que habitamos las calles, sin vivienda o con vivienda precaria y/o intermitente. Nuestra organización nace y se construye día a día, desde la necesidad urgente de visibilizar nuestras existencias, de que se oiga nuestra propia voz sin la burocracia institucional. 

¡No queremos seguir siendo números en sus estadísticas, ni sujetos y sujetas de campañas políticas, sin que nuestras voces se oigan efectiva y realmente, y para esto precisamos ser escuchades y tener voz!

Luchamos por el derecho a vivir y no tener que salir a sobrevivir todos los días.

Luchamos por las compas que están caídos y no ven posibilidades de cambio.

Por el respeto que nos merecemos. Por la dignidad de cada une.

Luchamos para salvar vidas, para que no se pierdan más vidas con el  frío, las enfermedades, el hambre, las negligencias.

Luchamos por una revolución. Para construir una nueva sociedad libre y justa, de inclusión fraterna, que abrace y no expulse.

¡Luchamos por el ejercicio real de los derechos humanos. Por un abrazo que perdure y por esas voces que nunca fueron escuchadas!

Basta de demagogia. De promesas incumplidas, de violencia.

Basta de invisibilizarnos. De tratarnos como objetos. De decidir por nosotres. De reprimirnos. De marginarnos. De obligarnos a ser parte de un sistema nefasto.

Basta de limosnas. De expropiación de las cuerpos, de odio a la pobreza. De valorar la propiedad privada sobre la vida.

Exigimos que se contemple un presupuesto realista para trabajar con la “situación de calle”, para abrir redes que puedan sostener todo lo que implica trabajar con las personas que nos encontramos en estas situaciones, nuestras realidades no sólo pueden ni deben estar en manos del mides, y/o los refugios, porque son muchas las cosas que nos afectan y de las que nos afectamos cada día que pasamos en la calle. Precisamos políticas públicas eficientes y que contemplen nuestras situaciones de forma integral. Sabemos que hay realidades diversas dentro de los refugios y también entre las personas que ya no quieren estar más en el sistema y deciden ir a dormir a la calle, sabemos que esa decisión no pasa por querer pasar frío, es porque el sistema es nefasto, te agota, te absorbe y que además hay muchas y muchos que al no haber capacidad en los refugios, aunque quieran, no pueden acceder a uno.

Hay que comenzar de una vez por todas, a ver el tema de la situación de calle desde una perspectiva de derechos humanos y no de caridad y asistencialismo. Lo cual implica principalmente, hacernos partícipes de todo cuanto se hable y se decida sobre nuestras existencias
Es por esto y muchas razones más que alzamos nuestra voz y exigimos que se nos contemple y escuche. ¡Nunca nada más sobre nosotras, sin nosotros!

Sabemos que el problema es mucho más grande que lo que puede abarcar el MIDES, los refugios, las cooperativas o el sistema de Puerta de Entrada, sabemos que no puede recaer sólo en un ministerio que además cuenta con recursos insuficientes para dar cabida a todo cuanto acontece a nuestro alrededor, sabemos también que esos pocos recursos muchas veces son mal utilizados también, porque se generan dispositivos que funcionan mal en muchísimos sentidos. ¿Cómo van a funcionar bien, si no se nos pregunta qué precisamos?. Estamos aquí para participar de las soluciones, estamos aquí para ayudar a mejorar el sistema del que somos parte en este momento, ¡queremos y podemos tener voz y participación activa! Lo que necesitamos es que nos abran las puertas y pensar en conjunto.

De esta forma no sólo queremos interpelar a los estados, a sus ministerios, a sus presupuestos anuales y sus políticas y leyes, donde en el caso de este territorio en particular existe la ley de faltas, también queremos hacer partícipe a las personas en general, porque la calle la habitamos todes, sólo algunas muchos dormimos y vivimos a la intemperie, y es en este hábitat donde nos cruzamos, donde nos vemos las caras también. Tu ignorancia también nos daña y nos invisibiliza. Y, ¡que no se confunda!, no queremos que se hagan cargo de nosotres, queremos dejar de ser invisibles ante los ojos de la sociedad individualista que hemos ido creando y soñar nuevas formas de convivir y relacionarnos, no sólo nos daña físicamente no tener un hogar, pasar frío, pasar hambre, también nos daña el maltrato, la indiferencia, la escasez de amor, de cuidado, no sólo nos quedamos sin casa, a medida que pasa el tiempo también se nos va olvidando cuánto gustan las camas y los platos calientes y cómo se siente un abrazo o un trato bonito y amistoso.

Proponemos:
1- Que las personas en situación de calle seamos interlocutoras válidos y que se generen ámbitos de consulta y escucha permanente desde los organismos que atienden las problemáticas, para que los dispositivos creados tengan como insumos nuestras necesidades reales.

2- Que las organizaciones de la sociedad civil cumplan un rol activo, acompañando los procesos de organización de las personas en situación de calle y acompañando acciones concretas.

3- Que se debe avanzar en otras soluciones intermedias al tema vivienda. NO ESTAMOS LUCHANDO POR UNA PROPIEDAD PRIVADA. Luchamos por soluciones 

4- Que se debe avanzar en una ley sobre situación de calle, basada en el reconocimiento integral de nuestros derechos. Pregunten, hablen con nosotres, señoras políticos. Tenemos cosas para decir pues es sobre nuestros cuerpos que actúan ¡sus funcionarios y sus policías!

En todas estas propuestas ya estamos trabajando. Precisamos otras almas, cerebros, cuerpos y espíritus para mantener el fuego de esta lucha. 

 

¡Por nuestros hermanas en situación de calle, muertas en todo el mundo!

¡Por quienes han o hemos logrado sobrevivir a duras penas!

¡Quienes estamos todavía fuertes estamos aquí! Esta lucha recién comienza

Gracias por venir, gracias por acompañarnos y unirse a este camino.

 

Ni todo está perdido cuando aún tenemos sueños que cumplir.

¡Todas juntos venceremos!

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